viernes, 11 de agosto de 2017

EN VANO












Querida Madre
Sabes dónde me gustaría ir si pudiera ir a algún lugar, iría a mi hogar, a mi casa pero es imposible porque no existe, si está físicamente pero allí no hay nada, el pasado sumergido en un sueño es mejor que no despierte y que siga bajo la sombra gigante que combate entre los recuerdos. Mi casa era ese mundo inocente y maravilloso que durante muchos años fue mi abrigo, lo construimos con tiempo, donde los días eran seguidos por sus noches y las estrellas se unían en el espacio perdido, en vano busco las raíces del árbol del patio y me pregunto, qué enrareció la atmósfera para que el silencio se apoderara de mi palabra y quedara muda. No es que quiera llorar, pero recuerdas cómo era yo ? Pues ahora tengo miedo y lloro porque el faro está más lejos y remar cuesta si no confías en la fuerza de tus brazos. Madre resulta que crecer es triste y todo, todo....está más alto, incluso por encima del campanario que observa inquieto como nos movemos. Un beso Madre te dejo hasta el próximo pensamiento.